06/16/06
Te pienso, te siento y te sigo pensando, te imagino de niño riendo, cantando y jugando con tu abuelita Socorrito, pienso en ese momento justo cuando ella te hace participe del secreto de Blanquita, siempre he pensado que las cosas ocurren por algo y para algo, tal vez, en ese momento tu abuela sin pensar puso en tus manos información que mas tarde te haría sentir y entender a Loren, tendió desde entonces un puente que con el pasar de los años se vería fortalecido en la relación que tienes con tu hermana, me has hablado un poco de cada uno de ellos y me he formado una imagen bella de tu relación con cada uno, Lorena, Belinda, Alonso, Mauricio y el Tato, cada uno de ellos es un poco de ti, y tu eres un poco de cada uno de ellos, eres tan cercano y a la vez tan distante de ellos, permites que conozcan o sepan solo lo que tu quieres compartir, caminan y caminan y solo tu decides en que punto convergir, de José Braulio tu padre yo veo mucho en ti, su amor, su sensibilidad, su responsabilidad y la grandeza de su corazón están en ti, aceptas la sumisa personalidad que por amor el decidió asumir y de Blanquita tienes el aplomo y la voluntad de imponerte ante cualquier situación, mucho de lo que hoy de adulto eres fue generado de esa relación que de niño con ella te toco vivir, su firmeza, su rigidez y su mano dura contigo fueron determinantes en la seguridad que hoy sigues trabajando en ti, ella en su inmenso amor pensó siempre en tu bien y en el de tus hermanos y si fue dura e intransigente yo creo que lo fue pensando en hacerlos fuertes y seguros, ahora como padre lo entenderás mejor que cuando eras jovencito, pienso mucho en Loren y creo que es a ustedes dos a quienes mas esta situación movió, me gusta mucho cuando me cuentas esas historias de cuando eran niños, de las literas y de cuando orinaron al plebito aquel que se quedo con ustedes, de cuando le chocaste el carro al tu papa, de la dieta vegetariana, cuando le diste la pedrada al vecino, cuando Blanquita se puso parejo al cabron que te andaba diciendo joto y le madreo la bicicleta, de tus andanzas en el taller de electrónica, de cómo armabas y desarmabas tu carro y de cuando jugabas carreras, de esa vez que te caíste cuando ibas con una de tus novias en el cofre del carro y de cómo cuando despertaste en el hospital ahí estaba tus papas y Blanquita preocupada por la cicatriz que quedaría en tu ceja, mientras el Boti te decía que bueno que despertaste! De cuando viajabas hasta Córdova en la combi, de aquellas maravillosas vacaciones que tomaron con tus papas y fueron a visitar a Loren, de tus recuerdos con Pancho Rodríguez y esos viajes en los que instalabas parabólicas, del idiota del Pancho López y de cómo lo pusiste en su lugar, de cuando decidiste regresarte a Acuña porque los plebes andaban averiguando porque te repartían mas dinero a ti, de cuando nació Yayito y se fueron a vivir a aquella casona con tus papas, de cuando dejaste tu trabajo para lanzarte al negocio aquel de joyería con tu tío. Recuerdo cuando me contaste de tu primer trabajo en mantenimiento, de cómo en la planta en donde solo eran 34 empleados crecieron tanto y a tu salida ya eran más de 500, de cuando diste clases, de cómo Carlos el que era tu jefe te motivo a sacar la carrera, del pinche Lupe, de tus anécdotas con el Tato, de Martín, de tus novias, de tus amores y desamores con ellas, de tus hijos, de cómo los disfrutaste, del zorro, de tantas cosas que de momento se me escapan de la memoria, no sabes con que amor abrazo tus recuerdos y pido a Dios me sigas hablando de ellos, los disfruto tanto como disfruto los míos.
Besitos , que este sea un lindo día para ti.
Con amor conejero
jueves, 15 de febrero de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
Sigo sin entender muchas cosas, mejor háblanos de cosas más simples, tienes tanto que decir
Saludois
Publicar un comentario